Nunca pactes con el diablo

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Detalles del libro

ISBN-10
8492617764
Subgénero
  • Romántica histórica
Fecha
15 de Marzo, 2013
Editorial
¡Lo quiero!

Libro 5 de la Serie "Escuela de señoritas"

El futuro de la escuela de la señorita Charlotte Harris está en peligro. Un encantador español, el mago más famoso del mundo, Diego Montalvo llega al límite de la osadía cuando propone adquirir la propiedad para convertirla en un jardín del placer. Con valentía, y haciendo caso omiso de su flirteo, Lucinda Seton se enfrenta a Diego y jura echar por tierra sus proyectos y salvar la escuela, sin ser consciente de que la verdadera misión de él es hallar a la heredera perdida de un noble español y llevarla a España, para recuperar lo que un día le fue arrebatado. Diego Montalvo es misterioso, encantador e inteligente, un seductor nato que aparece con una proposición que nadie osaría rechazar. Un hombre que, pese a todo, también es un solitario. Su misión es sencilla, al menos eso cree. El problema surge cuando se da cuenta de que no podrá manejar a la joven a su antojo y de que tendrá que hacer gala de toda su perspicacia y osadía. Con este fin en mente intentará desplegar toda la magia que posee como ilusionista.¿Podrá hechizar a la encantadora Lucinda sin que por el camino su corazón sea víctima del mismo maleficio? Nunca pactes con el diablo, no oses hacerlo. Cabe la posibilidad de que caigas en sus redes y no puedas liberarte jamás.

Opiniones de los usuarios

1 opinión
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3.0(1)
Según mi modesto parecer, esta novela pasa sin pena ni gloria
Valoración
 
3.0
A primera vista, el argumento de la novela no estaba mal, por eso decidí darle una oportunidad a esta autora de la que no recuerdo haber leído nada con anterioridad.

Sin embargo, la novela me ha resultado pesada y aunque es verdad que la historia podría haber sido la de una novela muy entretenida, por las características de sus personajes, no es lo que parece. Trataré de explicar los motivos.

Lucinda se dedica a la enseñanza, en una escuela de señoritas de esas en las que daban consejos para ser una verdadera dama. Cuando conoce a Diego, surge de inmediato la atracción entre los dos y te dices que la novela tiene futuro. La intriga está en que Diego no es lo que parece, no es trigo limpio, y en realidad lo que está buscando es a una heredera española desaparecida hace mucho tiempo. Esa mujer es la nieta de un marqués y encontrarla supondrá para él conseguir lo que siempre ha querido: fortuna.

Lucinda es una mujer activa, decidida y de ideas propias. Una mujer de esas a las que las norma sociales le importan poco en el sentido de que tiene ideas muy masculinas, lo que no cuadra con la época. Es de esas protagonistas que se te hacen un tanto cargantes, demostrando siempre su carácter altivo y español, incapaz de callarse ni debajo del agua. Pero, curiosamente, cae como una incauta en brazos del protagonista masculino, se derrite por sus huesos. Para mí, lo uno no casa con lo otro.

Diego es el típico hombre encantador, atractivo, orgulloso, capaz de todo por conseguir lo que desea. Y lo que desea es pasar más tiempo con Lucinda para ganarse su confianza. Para ello, se inventa que quiere comprar el terreno que linda con la escuela. Dado el "negocio" que quiere montar, choca con Lucinda. Además, al enamorarse realmente de ella sus sentimientos chocan con sus intereses.

Los diálogos no me han gustado, no me han enganchado y me han parecido sosos. No tengo ninguno que destacar y mira que lo siento, pero creo que las conversaciones son un punto importante en las novelas, porque te ayudan a ir conociendo la personalidad de los protagonistas. Aquí, parecen discusiones de niños.

Me han aburrido las constantes alusiones de Diego a Lucinda, siempre llamándola del mismo modo.

Me parece que sobra el hecho de insistir constantemente en la musculatura del protagonista, en que sus pantalones se ciñen demasiado, en que se destaca su masculinidad. Vamos a ver, ya sabemos que los protagonistas están buenos la mayoría de las veces, un protagonista feo como un demonio o flaco no nos gusta. Pero de ahí a pasarse toda la novela ensalzando su cuerpo, me parece excesivo.

Además, no me gustan los protagonistas con bigote. No sé la causa, posiblemente es que yo soy rarita porque en la realidad no me importa que el hombre use bigote o hasta barba, pero en las novelas... pues no. Imagino que la autora, el poner un protagonista que se llama Diego Montalvo, ha creído conveniente pintar el típico caballero que puede hacer gala a ese nombre.

Algunas frases de la novela, que no sé si son realmente de la autora o han sido puestas por el traductor, no sabes si te dan ganas de echarte a reír o de tirar la novela por la ventana. Vamos, que de poéticas tienen poco.

Eso sí, te mantiene intrigada intentando saber quién es el malo de la historia, algo bueno debía tener la novela.

Los secundarios casi se puede decir que están mejor explicados que los dos principales, con eso creo decirlo todo.

Según mi modesto parecer, que puede estar confundido, esta novela pasa sin pena ni gloria, y desde luego no será de las que vuelva a retomar pasado un tiempo.
M
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