Tú y yo

An Affair to Remember

  • Año: 1957
  • País: Estados Unidos
  • Género: Clásicos románticos, Drama romántico
  • Duración: 119 minutos
  • Reparto: Cary Grant, Deborah Kerr, Richard Denning, Neva Patterson, Cathleen Nesbitt, Robert Q. Lewis, Charles Watts, Fortunio Bonanova.

Argumento

Un elegante plaboy y una bella mujer se conocen a bordo de un trasatlántico y surge entre ellos un apasionado amor. Pero ambos están comprometidos (ella con un adinerado magnate y él con una rica heredera), de modo que establecen un pacto antes de bajar del barco: reunirse en un plazo de 6 meses, después de arreglar sus respectivos compromisos, y si siguen sintiendo ese amor, en el Empire State.

Crítica

Aunque existe una versión protagonizada en 1939 por Irene Dunne y Charles Boyer, nominada al Osacar por mejor película, mejor actriz, mejor actriz de reparto y mejor guión original, y sin querer desmerecerla, yo prefiero hablar de la que llevaron a la pantalla Cary Grant y Deborah Kerr. ¿Por qué? Porque esta versión de 1957 es la que, posiblemente, hemos visto casi todas.

Cary Grant es el actor elegante por excelencia y el papel parece pensado para él. Mujeriego y extrovertido, es un pintor que vende cuanto quiere, está prometido con una rica heredera y su vida transita entre fiestas y conquistas. Como en las demás películas protagonizadas por este actor, el toque de humor irónico es la cualidad más significativa del personaje. Yo creo que Cary Grant era incapaz de hacer un papel serio sin adornarlo con esas pinceladas de sarcasmo, ni siquiera películas de espionaje en que el argumento nos llevaba a través de acciones peligrosas, traiciones y crímenes se salvaban de la ironía de Cary al interpretarlas. Tal vez por eso me gustó siempre, porque en medio de la tensión una mirada suya o una sonrisa me hacía suspirar.

Para Deborah Kerr no tengo palabras. Algunas veces, hablando con familiares o conocidos del tema del cine se me olvidaba su nombre (la memoria es un asco), pero si quería nombrarla decía: la elegante. Todos sabían a quién me estaba refiriendo porque siempre la llame así, como llamé "la más bella" a Ava Gadner. Deborah era una señora en todo el sentido de la palabra, igual daba verla vestida de monja, con la ropa destrozada tras largos días por la selva o embutida en un fastuoso vestido, siempre tenía ese halo de elegancia, de saber estar, de llenar la pantalla con su sola presencia. Con la elegancia se nace. Por tanto, la mejor compañera de Cary en esta maravillosa película.

Algunos dicen que el film no es nada del otro mundo, que no pasa de ser un remake en color. Para mí, es una historia romántica perfecta que me hizo llorar y que sigue haciéndome contener las lágrimas (ahora soy más dura), que me oprime la garganta y que me hace soñar.

Las escenas en el barco son divertidísimas, la visita a la abuela de él nos transporta a paisajes maravillosos, dejándonos conocer a una anciana encantadora y, al mismo tiempo, descubrir que el protagonista no es tan tarambana como parece. El argumento nos envuelve en una ficción donde ambos están comprometidos pero quieren acabar con sus respectivas relaciones para unirse. Enamorado, él decide olvidar su anterior vida y pintar anónimamente para abrise un futuro nuevo. Lógicamente, no vende porque las mujeres compraban sus obras buscando su nombre, y hasta debe buscar un empleo pegando carteles.

Han pasado los meses y ella acude con prisas al Empire State, decidida a casarse porque su amor, lejos de desvanecerse, se ha hecho más fuerte. Es entonces cuando sufre un accidente, la atropellan y queda paralítica. Él espera y espera, pero ella no aparece y piensa que se ha olvidado de él. Entonces, defraudado, destrozado, emprende un viaje largo que le aleje de Nueva York y vuelve a casa de su abuela. La anciana ha muerto, pero ha dejado un chal para la muchacha, convencida de que es la mujer ideal para su nieto.

Sin movilidad, ella se dedica a dar clases de canto a unos niños y trata de sobrevivir sin ponerse en contacto con él. No quiere que sepa de su desgracia, no quiere aruinarle la vida... pero no puede remediar que se le vuelva a destrozar el corazón cuando ve una pintura de ella mirando el chal de la anciana y se hace con él.

Vuelven a verse en un teatro, apenas se saludan, pero él se entera de que una mujer joven, hermosa y paralítica se ha quedado con el cuadro que pintó recordando a la joven de la que está enamorado. El día de Navidad va a verla. Nada le hace pensar que ella es la que adquirió su pintura... Hablando con ella acaba por darse cuenta, descubre el cuadro y entonces entiende todo. Y la película acaba con una frase que pone los pelos de punta: Si tú puedes pintar, yo podré volver a caminar.

Si se ha escrito una historia romántica repleta de ternura, sin duda es ésta.

Valoración: 5/5

Curiosidades

. Nominaciones: 4 nominaciones al Oscar: Mejor fotografía, música, canción, vestuario.

. En las canciones Deborah Kerr fue doblada Marni Nixon quien la dobló también en la película "El rey y yo"

. Los protagonistas de la película hacen la promesa de encontrarse seis meses después justo en el medio del film, en el minuto 59 y medio de 119 minutos totales de metraje.

. Cary Grant y Deborah Kerr improvisaron en muchas de sus escenas, algunas de estas improvisaciones están incluidas en el film.

 

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